
Entregaste la obra. ¿Quién puede usarla?
Encargos a varias manos, colaboradores externos y clientes que reutilizan lo que hiciste. Aquí lo ves en el orden en que trabajas: quién hizo la obra, qué queda registrado, qué firma cada cliente y qué haces cuando aparece una copia.
- etapas del encargo cubiertas
- 6
- de protección para una obra
- [ PENDIENTE — texto legal por redactar ]
- de trámite en un registro ante la DNDA
- [ PENDIENTE — texto legal por redactar ]
Tu encargo pasa por seis momentos. En todos hay algo que firmar o registrar.
Un creativo no se levanta pensando en contratos: piensa en la entrega. Aquí cada cosa aparece en el momento del encargo en el que te toca resolverla.
Etapa 1 de 6
¿De quién es la obra?
Un encargo pasa por varias manos: alguien diseña, alguien monta, alguien graba y a veces entra un estudio de fuera. Antes de entregar nada dejamos por escrito quién hizo qué, con qué material y bajo qué acuerdo.
El expediente de tu obra
Reunimos los soportes —archivos, versiones y fechas— y radicamos el registro ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor, con un abogado revisando el expediente antes de enviarlo.
[ PENDIENTE — texto legal por redactar ]
Lo que firma tu cliente
Cesiones, licencias de uso y acuerdos con colaboradores, redactados caso por caso: qué se entrega, para qué medios, por cuánto tiempo y qué pasa con las versiones que quedaron fuera de la entrega.
[ PENDIENTE — texto legal por redactar ]
Cuando la obra sale al mundo
Condiciones de uso del sitio o de la tienda donde publicas, cómo se acreditan los autores y qué pasa con los datos de quien te compra, te contrata o se suscribe.
El nombre del estudio
Tu nombre, tu seudónimo o el de un proyecto: revisamos si el signo está libre en la base mundial de la OMPI y preparamos la solicitud ante la Superintendencia de Industria y Comercio.
Cuando alguien te copia
Fijamos la evidencia con su fecha, preparamos la notificación al canal donde está publicada la copia y hacemos seguimiento hasta que responde. Si el parecido es con un signo, la vía es otra y también la preparamos.
Por dónde suele empezar un estudio
Son los trámites que más nos piden los estudios y los creativos: dejar tus obras a tu nombre, y por escrito qué entregas y qué te quedas.
Elige el trámite que te interesa.
Por obra, por encargo o por marca
La mayoría empieza por un registro suelto. Los estudios con clientes recurrentes prefieren cerrar el contrato del encargo antes de la entrega, no después.
- Por obra
Registro ante la DNDA
Reunimos los soportes de la obra —archivos, versiones y fechas—, armamos el expediente y lo radicamos ante la Dirección Nacional de Derecho de Autor.
- Música, fotografía, diseño y obra literaria
- Revisión del abogado antes de radicar
- Seguimiento hasta la respuesta de la entidad
Se cotiza por alcance: el honorario depende de cuántas obras entran y de los soportes que haya que reunir. Por eso no hay tarifa fija: sale de la lista de obras.
- RecomendadoPor marca
Tu nombre ante la SIC
El nombre del estudio o del proyecto, revisado contra la base mundial de la OMPI y presentado ante la Superintendencia de Industria y Comercio con revisión de abogado.
- Diagnóstico de viabilidad
- $50.000Sin validar
- Registro de marca ante la SIC
- $400.000
Honorarios de TuAvocado en pesos colombianos. Las tasas oficiales de la SIC se liquidan aparte según las clases y la escala, y no están incluidas.
- Por encargo
El contrato de cada proyecto
Acompañamiento del estudio proyecto a proyecto: el contrato con el cliente, los acuerdos con quienes colaboran y la constancia de qué se entregó en cada uno.
- Contrato de cesión por encargo
- Acuerdos con colaboradores y estudios externos
- Acuerdos de confidencialidad
- Revisión de las condiciones de uso de tu sitio
Se cotiza por alcance: depende de cuántos proyectos y cuántos colaboradores entran al acompañamiento. Por eso no hay tarifa fija: sale del volumen de proyectos.
[ PENDIENTE — texto legal por redactar ]
Cifras preliminares: las revisa el abogado titular antes de publicarse como definitivas.
¿Vas a entregar un encargo?
Revisemos el contrato y el registro antes de la entrega, no después de que la obra ya esté circulando.