Un despacho pequeño con la máquina de uno grande
Abogados que escriben software para no cobrarte por el trabajo que una máquina hace mejor. El criterio legal lo pone una persona; el papeleo lo pone el sistema.

Dirige la práctica de propiedad industrial y de datos personales. Lleva los expedientes que llegan a la SIC y firma cada radicación antes de que salga.
Cómo trabajamos
Precio antes de empezar
Las tasas oficiales salen de la resolución vigente de la SIC y se desglosan al peso. Los honorarios se acuerdan por escrito antes de la primera gestión, nunca por hora sin techo.
Nada se radica sin revisión humana
La automatización prepara el expediente; un abogado senior lo aprueba antes de que salga. Es una regla del sistema, no una promesa comercial: el robot se niega a radicar sin la firma.
El expediente es tuyo
Cada trámite vive en una carpeta compartida contigo desde el primer día, con los documentos, los recibos y la traza de cada paso. Si te vas, te lo llevas.
Las cuatro sillas
Un despacho que automatiza necesita menos manos, pero las que quedan tienen que ser buenas. Estas son las funciones que sostienen la operación, y cuáles siguen abiertas.
Dirección legal
Propiedad industrial y datos personales
Analista de marcas
Búsquedas OMPI y estudios de viabilidad
Ingeniería de plataforma
Automatización de trámites y datos
Cumplimiento
Auditorías Ley 1581 y acompañamiento RNBD
Quince minutos, sin costo
Sales con un diagnóstico y un plan, no con una cotización. Si tu caso no nos corresponde, te lo decimos en la misma llamada.


